Recreación en horas laborales: Una norma que quedó en el olvido.

Recreación en horas laborales: Una norma que quedó en el olvido.

Por ley, empresas deben otorgar a empleados dos horas semanales para actividades de ese tipo.

La inquietud de un ciudadano motivó que la Oficina Jurídica del Ministerio del Trabajo volviera a traer a colación una norma que, para muchos, no es frecuente que se cumpla en las compañías con más de 50 empleados que laboran 48 horas a la semana.

La reforma laboral, Ley 50 de 1990, señala en su artículo 21 que esas empresas están obligadas a otorgar a sus trabajadores dos horas de la jornada semanal para que se dediquen exclusivamente a actividades recreativas, culturales, deportivas o de capacitación.

De la misma manera, el Ministerio del Trabajo recalcó que las normas no contemplan la posibilidad de compensar en dinero las dos horas semanales establecidas en la Ley para tales efectos. Y advierte que al ser una medida obligatoria para los empleadores, podría acarrear sanciones del mismo ministerio.

Para el presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), Julio Roberto Gómez, desafortunadamente se han encontrado en las asambleas de los sindicatos con que esta medida se cumple muy poco o no como correspondería.

“Quienes deberían vigilar y garantizar ese cumplimiento son los propios trabajadores con el acompañamiento del Ministerio del Trabajo. Donde hay un sindicato no hay mayores inconvenientes porque ellos se encargan de la situación y de propiciar que estas actividades se cumplan e inclusive en algunos lugares se acumulan para no estar haciéndolo una vez a la semana, sino al mes”.

Sin embargo, agregó Gómez, los que más tendrían que estar pendientes son los inspectores de trabajo del Ministerio, pues dentro de sus facultades está la de velar por estas normas en visitas aleatorias a las empresas.

Para el presidente de la CGT, las compañías pueden llegar a esta omisión porque luego del boom de la expedición de la Ley poco a poco se va olvidando y rezagando el tema hasta que se pasa por alto, y para un trabajador sin un ente que lo respalde es muy complicado reclamar ese derecho, por temor a represalias.

“Sería oportuno realizar una campaña, liderada por el Ministerio de Trabajo, con las centrales obreras y el movimiento sindical porque esto va más allá de un problema de tipo sancionatorio. No se gana nada con que una empresa reciba una multa, cuando lo que interesa es que se desarrolle por temas de salud ocupacional y en beneficio de los trabajadores”, señaló Gómez.

ALEJANDRO RAMÍREZ PEÑA
Redacción Economía y Negocios



WhatsApp chat